miércoles, 24 de octubre de 2012

Decreto contra la marcha zombie a realizarse el domingo 28/10/12

Bajo la cortina de actividades culturales o agenda cultural, y apoyar diferentes expresiones artísticas o inclusive para fomentar directamente el cine de terror, el gobierno de l...
a Ciudad de Buenos Aires, a sabiendas o en ignorancia, abre una vez más las puertas a lo oculto, a lo demoníaco, al mundo de los muertos, a los espectros y a todo lo que tiene que ver con el horror y el terror. ¡Como que no viviéramos en un mundo de terror, violencia, sangre e inseguridad de todo tipo!
Según su propio manifiesto, estas marchas buscan “estimular y reivindicar el cine de género de terror, fantástico y de bajo presupuesto”. Buscan además “esbozar un retrato crítico de nuestra sociedad contemporánea”. Según los organizadores “la idea es reflejar la imagen de lo que somos sin ser conscientes de esa realidad, con el objetivo de involucrarse para ayudarnos entre todos”.
La única forma de salir de la pileta no es llamar a más gente a la pileta. Si los que participan reflejan la sociedad que viven, ¿son ellos mismos, como participantes de la sociedad, generadores de esta situación también?
Más allá del mal gusto y de la estupidización de la sociedad que fomenta, con un amplio llamamiento a la participación, mínimamente visual, como expresamos al principio de lo demoníaco, el hecho que, según ellos mismos afirman, que cada vez es más numerosa su participación, y la sociedad no reacciona para cambiar (para bien), me dice varias cosas: ellos no buscan hacer ninguna crítica, sino fomentar lisa y llanamente el tema.
Las Escrituras nos enseñan a no tener nada que ver con el mundo de los muertos (Dt. 18:9-13), por eso en el nombre de Jesús declaramos que este espectáculo / marcha es ilegítimo en el mundo espiritual. Por lo tanto, en el nombre de Jesús DECRETAMOS:
1) Que todo contacto con el mundo de los muertos queda cancelado.
2) Que todo objetivo de promover el terror, el horror, el mal gusto, la sangre, lo asqueroso, incluyendo la brujería y cualquier práctica ocultista, contacto con o espíritus de los muertos queda cancelado en forma “artística” o en cualquier otra, y no progresa más.
3) Toda “alimentación“ o potenciación espiritual del inframundo queda cancelada.
4) El proceso de popularización de este tipo de actividad comienza a decaer hasta su extinción, siendo aborrecible y criticado por la sociedad.
5) Toda organización queda desbaratada por no promover el bien, el crecimiento, la salud integral (especialmente la mental, espiritual y la social) de la sociedad, incitando además de la proliferación de un género que bajo el camuflaje de “arte”, busca justamente lo contrario, incita a la sociedad a acercarse el mundo de los muertos, y estupidizarse y degradarse con productos de la fantasía humana.
6) Que toda imagen alimentada por la fantasía humana y energizada por el inframundo y la actividad demoníaca queda ahora bloqueada y sin fruto.
7) Que nos volvemos contra ti, Satanás, que en forma encubierta quieres entretener y distraer a la gente con tonterías, mientras les inculcas relacionarse con el inframundo. De modo que desbaratamos tus planes y los dejamos sin efecto, porque está escrito.: “El Hijo de Dios apareció para deshacer las obras del diablo” (1 Jn. 3:8). Deshacemos, por lo tanto todas tus obras, desde la organización a cualquier efecto, deseo, sueño o consecuencia que pueda tener la marcha.
Por el contrario, DECLARAMOS, en el nombre de Jesús:
1) Que el único que promueve belleza y salud integral para el individuo, la familia y la sociedad es nuestro Señor Jesucristo, Dios de vivos y no Dios de muertos (Lc. 20:38).
2) Que la única forma de cambiar a la sociedad es brindarle un modelo alternativo y no alimentar la muerte con más mensajes de muerte. Jesús es “el camino, la verdad y la vida” (Jn. 14:6).
3) Qué Jesús es la única esperanza para esta sociedad como para el individuo en particular. Nadie llega al Padre si no es por él (Jn. 14:6).
4) Que Jesús es la fuente de toda belleza, bondad, paz, mansedumbre, alegría, sana convivencia, además de salud física, emocional, mental, espiritual y relacional (Is. 53:5s; Mt. 8:17; Hch. 10:38; Gá. 5:22s). Sólo Cristo Jesús es la solución para el vacío del mundo (Ef. 1:23).
5) Que Dios no quiere que nadie se pierda, sino que todos se arrepientan (2 P. 3:9) y tengan vida y vida en abundancia (Jn. 10:10). Que la vida eterna es una nueva calidad de vida que comienza a vivirse desde el momento que uno recibe a Jesucristo y dura por toda la eternidad.
6) Que la muerte física, para el creyente, es el paso para el encuentro eterno con el Rey de reyes y el Señor de señores ( 1 Ts. 4:17) y librarnos de todas las ataduras temporales y los efectos del pecado (Ap. 21:4).
7) Que en Cristo Jesús el creyente pasó de muerte a vida, y nuestros cuerpos serán transformados, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, en un cuerpo glorioso, como el de Cristo, y no veremos corrupción (1 Co. 15:50-57).
8) Que todas las festividades que decretó Dios para su pueblo tienen que ver con la vida. La única que tiene que ver con la muerte es la que él mismo encarnó para librarnos a nosotros de la muerte eterna (He. 4:14-16; 7:26s). El murió en nuestro lugar para que nosotros pasemos del reino de las tinieblas al reino de su Hijo amado (Col. 1:13).
9) Que Cristo reina en Buenos Aires y que toda tiniebla se disipa y desaparece.
10) Que toda rodilla se doblará ante su nombre y toda lengua confesará que Cristo es el Señor, para la gloria de Dios padre (Fil. 2:11).
11) Que como iglesia de Jesucristo, además levantamos un altar continuo de adoración al que vive por los siglos y al que tiene en su mano el libro de la historia (Ap. 4s).
12) Que Jesús es el nombre arriba de todo nombre

Sobre Halloween y la satanización de la cultura


Estamos en los tiempos en que "a lo bueno lo llaman malo y a lo malo lo llaman bueno". Esta fiesta se la ve como un aspecto cultural, y aparentemente todo lo cultural debe aceptarse en la sociedad que pretende ser “multicultural”. Las autoridades en educación lo han incorporado en los programas educativos de los colegios del estado. Si tú eres cristiano/a puedes tomar una de dos decisiones:

1) Te NIEGAS ROTUNDAMENTE porque nadie te puede obligar a practicar algo que va en contra de tu fe. Expone las razones. Es tiempo de separar luz de tinieblas, y que los/las hijos/as de Dios esparzan el aroma (perfume) del conocimiento de Cristo

2) Presentas un trabajo práctico donde se muestre la verdad de Halloween a la luz de las Escrituras.

Hay que entender, que más allá de que se pretenda ser un elemento “cultural”, es UNA FIESTA SATANISTA, se invocan espíritus, se los llama, se los incorpora, inclusive se usan a chicos para esto.

DATO Y PROPUESTA: Sobre todo para los que opten por 2), el 31/10 es el día de la Reforma. Es un buen tiempo para proclamar la verdad de Jesucristo. Así como hace 500 años la sociedad y la iglesia vivían en el oscurantismo bíblico y en el analfabetismo espiritual, hoy la sociedad se halla en algo similar. Es tiempo de que hombres y mujeres se levanten en la autoridad de la Palaba y en el poder del Espíritu para sanar a esta nación de la cultura demoníaca en la que se ve envuelta y romper las ataduras espirituales que la ahogan para que se apague toda lámpara.

Encendamos altares de alabanza y adoración 24/7. Busquemos al Señor en ayuno, oración y vigilia.

lunes, 1 de octubre de 2012

Devocional Octubre 2012

LOS VALLES TAMBIÉN DEBEN SER CONQUISTADOS (Jue. 1:19)


Muchas veces la victoria o derrota se define en la voluntad de Dios. Es decir, si es la voluntad de Dios hacer algo y lo hacemos, la  victoria está asegurada. Ahora, si no estamos en línea con Dios, es decir, si por algún motivo hay una separación con Dios (es decir, hay pecado en nuestras vidas), la victoria puede estar comprometida.

En el caso de este pasaje, “el Señor estaba con Judá”. ¿Qué quiere decir esto? Que Judá no estaba en pecado. Judá estaba alineado con la justicia divina. Dios avalaba lo que Judá estaba haciendo. La conquista en ese momento era parte de la voluntad de Dios. Y Judá por su lado estaba haciendo un buen trabajo. El qué y el cómo de Judá estaban con la aprobación de Dios.

Y por causa de esta razón, Judá había tomado la región montañosa. Si comparamos entre el llano y la montaña, fácilmente nos damos cuenta que la parte llana es un lugar donde es fácil de pelear. Sin embargo, la región montañosa tiene su dificultad. Primariamente, porque por lo general los enemigos están arriba, y uno tiene que subir. Pero debido a que “Dios estaba con Judá”, pudieron conquistarla.

Pablo dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Y esto sería una ejemplificación que un territorio montañoso aun es conquistable si Dios está con nosotros.

¿Cuál es tu territorio montañoso? ¿Cuáles son esas áreas “difíciles” para conquistar? Quizá tengas una cantidad de áreas en tu vida que son verdaderos gigantes, que son lugares fortalecidos. Judá pudo conquistarlos, porque Dios estaba con él. Si Dios está contigo, entonces te animo a que avances en el nombre de Jesús y conquistes. “Pero, pastor, es una zona montañosa”. Judá pudo porque Dios estaba con él. Si estás seguro que Dios está contigo, qué te lo impide.

Pero luego, la segunda parte del versículo muestra algo curioso: “pero no pudo expulsar a los habitantes el valle, porque estos tenían carros de hierro”.

El punto no es que no pudieron porque no fuera la voluntad de Dios, ni que porque estuvieran en pecado. Dios seguía estando con ellos, pero lo que impidió que conquistaran fueron los carros de hierro. El valle, como dijimos, era una zona “fácil”. Pero la presencia de carros de hierro evitó que la conquistaran. La gran pregunta es qué tienen que ver los “carros de hierro” con la conquista.

Algunas veces no entendemos cómo trabaja la fe. Solemos pensar que tenemos mucha fe. “Pastor, yo tengo mucha fe”. “Tenía esta enfermedad y oré, pero oré con fe, y se sanó”. ¡Gloria a Dios! Pero no entendemos cómo es la dinámica de la fe. Probablemente esa persona se va a confrontar con otras situaciones de enfermedad y ore también las personas se sanen. Y es claro, una victoria de levanta el ánimo como para enfrentar la próxima batalla. Y al mismo tiempo te vas conociendo en la medida de fe que tienes.

Pero de repente se presenta una situación, fuera de esta esfera de sanidad en enfermedad que lo descoloca. Llega a su casa, y tiene por debajo de su puerta una carta documento. Y todo un escalofrío le recorre toda la carta. La lee y hay una intimación en términos muy fuertes. Al ser ignorante de muchas cosas, comienza a latirle el corazón más rápido y comienza a hacer algunos llamados telefónicos. Mientras espera, lee el diario y la noticia del día cómo la corrupción ha avanzado y cuántos inocentes fueron demorados en el último mes, mientras los delincuentes siguen en la calle.

Entonces, a esta persona, comienzan a caminarle los ratones por la cabeza, la preocupación y el miedo la sitian y queda paralizada. Hace media hora terminaba de sanar un cáncer terminal, pero ahora está paralizada de miedo. La pregunta es ¿por qué? Porqué una persona guerrera y victoriosa en un área puede ser un fracaso en otra?

Miren lo que pasó con Judá: fue victorioso en la región montañosa, pero quedó paralizado en el valle, y la razón eran los carros de hierro que tenían los enemigos.

Satanás sabe que si nosotros creemos lo que Dios nos dice, quiénes somos y lo que podemos hacer, él no tiene nada que hacer. Antes de comenzar a pelear ya ha sido derrotado.

¿Por qué Goliat seguía gritando, y así estuvo por 40 días? Porque en la primera oportunidad que lo hizo tuvo éxito. El primer día los amenazó y los israelitas huyeron. El Segundo, lo mismo. Y así por varios días. ¿Por qué insistía Goliat? Porque el método funcionó. Saúl y todo su ejército estaba paralizado de miedo. Goliat desafiaba a tener un mano a mano con cualquier soldado. Y Saúl, en lugar de pararse e ir, ofrecía a su hija en matrimonio y exención de carga impositiva de por vida, sentándose en la mesa del rey. Pero no logró nada, porque el miedo se había instalado en el ejército de Israel.

Una estrategia del enemigo para amargarte la vida es bloquearte en algunas áreas de tu vida. Es decir, puedes tener fe en un montón de cosas o aspectos, pero hay dos o tres áreas donde no puedes fluir. Y te trae culpabilidad. Te dice que no puedes, que eres un fracaso, que tu fe nunca va a crecer.

Entendamos que el trabajo psicológico que hace el enemigo es muy fuerte. Porque en los lugares escarpados pudiste vencer, pero en el llano, en el valle, en lo fácil eres derrotado.

¿Qué son estos carros de hierro? Entendamos que el pueblo de Israel no había entrado en la edad de hierro, todavía, pero no así los filisteos y otros grupos. En el tiempo de Saúl los únicos que tenían armas de hierro eran Saúl y Jonatán. Ellos todavía estaban en la edad de bronce. Entonces, claro, cuando ven carros de hierro, no sabían con qué darle. El impacto psicológico que causa ver un arma nueva, que no sabe qué hace, cómo funciona, y además entender su indestructibilidad, lo paraliza a uno. Esto es lo que le pasó a los hebreos. Dios estaba con ellos, pero quedaron paralizados. El terreno era mucho más fácil, pero había carros de hierro.

Este es el mes décimo, un mes de justicia. Dios está contigo. Avanza. Quizá sea un tiempo en el cual tendrás que transitar por lugares llanos y no escabrosos. Lugares “fáciles”. Pero no bajes la guardia. Que sea fácil no quiere decir que Satanás no vaya a disponer de carros de hierro para amedrentarte y paralizarte. La idea es avanzar en el nombre de Jesús y destruir los carros de hierro. Dios está contigo. Alinéate con la justicia de Dios, y avanzar. Los valles deben también ser conquistados.

miércoles, 25 de julio de 2012

Respuesta a "Horacio Piccardo o las armas de la apocalíptica" por Martín Cremonte

Estimado Martin Cremonte,
Con sorpresa y "por casualidad" me topé en el día de hoy, 25/7/12, desde Santa Cruz de la Sierra, Bolivia con este comentario suyo sobre un "interesante" artículo de mi autoría (1), el cual, paradójicamente, le desata una serie de interrogantes, los cuales usted critica ferozmente, por decir poco.
Primeramente, mi carrera de ingeniero en sistemas de control de armas con especialidad control tiro, la terminé en el año 1984, en el ITBA, antes de haber recibido a Jesucristo como Señor y Salvador, cosa que ocurrió en Holanda el 15 de octubre del 1988. Inclusive en mi tesis doctoral de ingeniería que desarrollé en la universidad tecnológica de Delft, Holanda, emplee un algoritmo que se usa en el ámbito de seguimiento de misiles, pero aplicado a la robótica. Supongo que no por esto se condena a un algoritmo por "demoníaco". Es simplemente un desarrollo lógico de progresiones proporcionales de ángulos y sus derivadas, que se llama navegación proporcional. El Espíritu Santo no me dio convicción de pecado por hacer esto.
Por razones obvias debidas a la conversion, entiéndase que me convertí al año de iniciar mi programa doctoral en ingeniería, tuve que luchar bastante por continuar cuatro años más con ella, hasta el 92, por el hambre que tenía por las cosas de Dios y aprender más de su palabra y estar en su presencia. De hecho, pasaba horas en oración y en el estudio de la Palabra. Cuando volví a Buenos Aires, para octubre de 1992 había leído unos 120 libros entre técnicos y devocionales, más allá de lo que hacía a lo requerimientos meramente académico correspondientes a lo de la tesis doctoral.
La carrera de ingeniería en sistema de control de armas hoy, para mí, es un título académico, totalmente habilitante, ganado con un excelente promedio (el primero entre tres compañeros que seguían la carrera), pero que por convicciones cristianas no ejerzo. Espero que esto despeje una curiosidad, inquietud, perplejidad o asombro similar sobre cómo un cristiano puede... Es una cuestión de tiempo, hermano. Es el cuándo de la conversión. Esto hay que tenerlo en cuenta antes de llegar a conjeturar entre líneas alguna potencial infiltración entre lo que es la guerra "natural" y la guerra "espiritual", Bush y la Guerra de las Galaxias.
En segundo lugar, la pregunta que usted se plantea inicialmente se responde fácilmente según Santiago 4:1: "¿De dónde viene las guerra y los conflictos entre vosotros? ¿No vienen de vuestras pasiones que combaten en vuestros miembros? Los versículos siguientes ofrecen mucho material para discusión que el espacio aquí no lo permite, pero cualquier exegeta podría emplear varias páginas para hablar sobre el tema, y si el tal exegeta fuera pastor podría ofrecer una clara idea que su trabajo sería mucho más sencillo si nosotros, los cristianos, fuéramos más obedientes a Dios y a su Palabra. Hay indiscutiblemente un conflicto entre Dios y su criatura, inclusive su criatura redimida. Creo que no es "romántico" pensar que nuestra terquedad y, específicamente, nuestro pecado le da autoridad sobre nuestras vidas al diablo y sus demonios, autoridad que no tiene, por cuanto hemos sido salvados.
Pero esto no quita la otra realidad que vivimos en un mundo caído, donde desde la historia y hasta el día de hoy, personas en forma individual o colegiada (llámese pueblos, logias, agrupaciones, naciones, etc.) han hecho pactos, sacrificios, alianzas, injusticias de todo tipo, con las que han pactado en ignorancia o a sabiendas con las tinieblas. Esto no es "romántico"; esto es dramático, triste y de trágicas consecuencias como las que vive la humanidad en muchas partes del mundo hasta el día de hoy.
Pongamos algunos ejemplos, para correr el velo del supuesto romanticismo o apocalipticismo, yendo a Génesis. Caín mata a Abel, derrama su sangre en la tierra, y en palabra de Dios mismo, "la voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra" (Gn. 4:10). La sangre derramada en injusticia cierra los cielos arriba, contamina la tierra abajo, concentra entidades demoníacas en el lugar y pone bajo juicio (destierro, en este caso) a la persona. Hay muchos ejemplos en el AT sobre este tema, específicamente sobe la sangre derramada en injusticia. Ni hablar en la historia posterior y hasta la reciente de los últimos años. ¿Alguna diferencia sobre los efectos? No creo. No es una cuestión de tiempos modernos o postmodernos, Antiguo o Nuevo Testamento. Es una cuestión de legalidad en el mundo espiritual. La injusticia desata un círculo de violencia, que sólo el sacrificio de Jesucristo detiene. Pero como todo en la realidad del Reino, requiere de confrontación, perdón y arrepentimiento, y no de un automatismo irresponsable. Las trescientas vírgenes que cada 14 de enero sacrificaban los incas en el lago Titicaca desde la isla del Sol tiene indiscutiblemente sus consecuencias sobre la tierra. Es sangre derramada en injusticia. Las matanzas de indios que hicieron los españoles por establecer su cultura, tienen también sus consecuencias en la tierra y en la fundación de la América moderna. Las matanzas de las guerras de la independencia, las de las guerrillas de los '70, la de las dictaduras posteriores del nefasto plan Cóndor, de la industria del aborto, por dar un panorama muy limitado de América Latina, que podría expandirse, multiplicándolo varias veces, a todo el globo, hace que la tierra, en cada centímetro cuadrado de este planeta esté clamando por venganza. Gracias a Dios, hay una sangre que habla mejor que la de Abel y es la de Jesucristo (He .12:24). Pero el perdón y el arrepentimiento deben estar presentes. Y quizá, también, la restitución, ya que el fundamento del trono de Dios es la justicia y el derecho (Sal. 89:14; 97:2). No creo que sea apocalíptico ni romántico la actitud de David en 2 S. 21, pero la restitución fue sanadora para la tierra. Ni qué decir de 2 R. 3:26s. Tampoco la restauración que hace Zaqueo, aumentando varias veces lo que estipulaba la ley por restitución (Lc. 19:8), luego de lo cual Jesús confirma que la salvación había llegado a esa casa. ¿Habrán cambiado los principios del Reino?
En tercer lugar, yo no veo por qué nos asombra que Dios sufra. Me sorprendería pensar, ver y llegar a concluir a partir de las Escrituras que Dios no sufre. Ver a su Hijo colgando en la cruz, cargando con todo el pecado de la humanidad, salvar a muchas personas, para que luego muchos de ellos, inclusive ministros decidan "mirar para atrás" y volver a revolcarse en el pecado, apostatando de su fe... No sé. Me parece que pensar en un Dios frío, con tantas expresiones sobre las emociones que aparecen tanto en el AT como en el NT, o Dios nos "está cargando" o realmente tenemos que entender que nuestro pecado, nuestra indiferencia, nuestra irresponsabilidad, nuestra terquedad, nuestra carnalidad no crucificada, e inclusive nuestros paradigmas teológicos, hermenéuticas arraigadas en el modernismo europeo y europeizante, e ideologías, no tienen nada que ver con la realidad espiritual que describe el Reino.
En cuarto lugar, mi estimado Martín, debo haber sido uno de los únicos terrestre que no vi Odisea en el Espacio, de modo que siéntase tranquilo no estoy infuido por ella. Por demás está decirlo, la concepción bíblica de la "guerra espiritual" (a falta de un nombre mejor) dista sustancialmente de cualquier fantasía de Hollywood. No nos confundamos. Pero entendamos que todos los pueblos de todo el mundo tienen una descripción del mundo espiritual donde hay conflictos..., excepto el que surge del racionalismo europeo, donde todo parece estar ordenado mecánicamente. ¡Oh casualidad! No estoy diciendo con esto que todos dicen la verdad, sino que el mundo no cristiano conoce que hay una realidad espiritual que da poder. Gente sencilla, sin conocimientos teológicos, sabe cómo tener acceso a fuentes de poder (véase por ejemplo, las mujeres de Jerusalén en Jer. 44:16-19; hoy cualquier mujer del altiplano, por ejemplo, sabe cómo recurrir a la Pachamama para obtener sus beneficios). Los brujos saben que en los sacrificios sangrientos se adquiere poder, si no, no lo harían. Ni tampoco existiría la prohibición bíblica de acercarse a ello.
Estimado Martín, en resumen y para terminar, no veo de su parte una crítica seria, fundamentada bíblicamente ante mi propuesta. Simplemente un conjunto de apreciaciones personales, subjetivas, por cierto, pero nada que me diga que la Biblia no dice tal cosa. Agradecería un acercamiento suyo bíblicamente fundado para proseguir lo que podría ser una interesante discusión que ciertamente nos enriquecería a ambos. Sin mas, quedo a su disposición para todo diálogo que suscite este u otro pensamiento.
Afectuosamente,
Dr. Horacio R. Piccardo



Bibliografía
(1) Horacio R. Piccardo, "Crisis, sufrimiento y conflicto de Dios en la misión", Integralidad, Revista digital del CEMAA, pp. 50-64.




martes, 3 de julio de 2012

La palabra como moldeadora de la identidad

Estimados hermanos,
Termino de publicar un artículo sobre la palabra y la identidad en la revista electrónica Pentecostalidad. Pueden encontrarlo con link permanente en: La palabra como moldeadora de la identidad

lunes, 2 de julio de 2012

DEVOCIONAL JULIO 2012


Aparentemente, a la luz de Gá. 5:13-18, había un problema social en alguna de las iglesias de los gálatas, que redundaba en una serie de conflictos entre los hermanos. Pablo sabiamente no trata de poner una venda a la herida, sino buscar de raíz cuál es el problema de base.

Había un llamado que tienen todos los cristianos que es un llamado a la libertad. Pero el punto es, en este caso, qué es lo que se entienden por libertad. Libertad hasta dónde. ¿Cuáles son los límites? ¿Los hay? ¿Para qué uso mi libertad? El problema que Pablo ve aquí es que algo anda bien mal, por cuanto algo que es de Dios, como es la libertad, aquí está resultando en un conflicto entre hermanos, que podría cristalizarse en competencia, serruchadas de piso, peleas, etc.

Entonces retoma el AT y un principio básico: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. La libertad en Cristo, no puede ir contra de este mandamiento fundamental. ¿Y qué es lo que muestra Pablo a los gálatas? Que ha dos “fuerzas” trabajando en nosotros. Los mundanos no tienen este problema, pero los cristianos sí: está la carne y el Espíritu. Y los dos se oponen y los dos están reclamando total sumisión de la persona. Pero primero entendamos el tema de la libertad. Dice allí Pablo: “de manera que no podéis hacer lo que deseáis”. Es claro: o soy guiado por uno o guiado por otro. Nunca “independiente”. Libre sí, pero no independiente. Pero es el Espíritu Santo el que me hace libre (2 Co. 3:18). Y si no hay dependencia, tampoco hay libertad. Es decir, en principio, el que inicia y establece la libertad es el Espíritu Santo, y nuestra dependencia con él nos mantiene en y aumenta esa libertad. Luego va a decir algo interesante: el que es guiado por el Espíritu Santo no está bajo la ley. Y esto es tremendo. Hay algo más poderoso que la ley y que nos permite vivir por arriba de cualquier ley, de modo que nadie nos tiene que decir cómo vivir. Contra el fruto del Espíritu no hay ley (Gá. 5:23). Juan va a decir más tarde que la unción nos enseña todas las cosas y no necesitamos que nadie nos enseñe. Ya esto estaba profetizado por Jeremías, cuando Dios escribiera su ley en nuestros corazones (He. 8:10s).

Pero la otra alternativa también está: ser guiado por la carne. Allí caemos bajo la ley, bajo la condenación, porque pecamos y perdemos la libertad, porque quedamos esclavos del pecado. La única manera de mantener la libertad es por la guianza del Espíritu. En Ro. 8:5 Pablo va a decir que poner la mente en las cosas del Espíritu es vida y paz, mientras que ponerlas en las cosas de la carne es muerte. Es la decisión para nuestra felicidad integral y para el todo de nuestras vidas.

Más tarde, en Gá. 6:2, volviendo al aspecto relacional de la vida cristiana, Pablo habla de la “ley de Cristo”. La ley de Cristo es el principio de la guianza del Espíritu Santo. Santiago la va a llamar: “la ley perfecta” y “la ley de la libertad” (Stg. 1:25). El hermano del Señor nos exhorta a mirar atentamente a es ley, a permanecer en ella, no ser oidor olvidadizo y sino un hacedor de esa ley. En otras palabras, vivir, encarnar la ley de la libertad. Permitir que el Espíritu Santo nos guie en todo. Sólo así seremos “bienaventurados en todo lo que hacemos”.

No hace falta hacer terapias para ser feliz. No psicologicemos el evangelio. Si quieres ser feliz, déjate guiar en todo por el Espíritu Santo. Deja que él te examine y te guíe al arrepentimiento, al conocimiento de la verdad y camina en ella. Es la ley que te mantiene en la perfecta libertad y que está en íntima relación con la total dependencia.

Ser feliz es una posibilidad cierta para el cristiano. No la desaprovechemos. Y esa guianza no hace mal al prójimo. Y en rigor no le hace mal a nadie. No hay ley que se atreva a restringirla. Tal es así, que Dios mismo no pone ninguna ley. Por eso es la perfecta libertad.

viernes, 8 de junio de 2012